Tras realizar el placentero trabajo de elegir cuidadosamente la mini que vas a pintar, y justo en el momento en el que estés sentado frente a tus pinceles, es necesario tener en cuenta una serie de consideraciones que reflejamos en los siguientes consejos.
Consejos para pintar minis
Mantén siempre tus pinturas en un lugar fresco y seco.
Ojo al calor, la luz solar directa, y las altas temperaturas, sobre todo si en verano pintas al lado de una ventana.
Es recomendable agitar regularmente los botes para que el pigmento no se acumule en el fondo del bote.
Y, sobre todo, hay que agitarl las pinturas siempre antes de usarlas.
Existe una amplia gama de bolas de acero para meter dentro de los botes y facilitar el agitado, al acabar la pintura siempre puedes reutilizarlas en otros botes.
También existen agitadores eléctricos similares a los usados en cosmética que te facilitarán este trabajo.
Resulta muy útil ordenar las pinturas de la manera que te resulte más cómoda, por ejemplo, por gama cromática o por uso, o incluso por recetas concretas (piel, cuero, etc.).

Consejos para los pinceles a la hora de pintar minis
Los pinceles son las herramienta de trabajo principal.
Es importante mantenerlos siempre limpio.
Debes limpiarlo siempre con agua limpia al finalizar tu sesión de pintura, y secarlo dándole forma con un papel absorbente para que no pierda la punta.
Existen productos como reparadores de pinceles que te ayudarán en este paso, prolongan un tiempo la vida del pincel; pero ten en cuenta que esto dependerá de la calidad y del trato que les des a tus pinceles.
Comenzando a pintar minis…
Tras una limpia capa de imprimación, recuerda que es mejor varias capas finas que una gruesa, y este consejo es válido para igualmente para el pintdo a pincel.
Ten en cuenta lo siguiente:
No aplicar directamente la pintura del bote, siempre echarla en la paleta y diluirla con agua o un poco de thinner.
La cantidad de líquido dependerá del color y la cantidad de pigmento, no todos los colores funcionan igual.
Lo ideal es encontrar una textura en la que la pintura se mueva bien pero que no se escurra, la llamada textura “leche”.
En el momento de mojar el pincel no debes impregnar las cerdas en su totalidad, para que la pintura no llegue al casquillo y se acabe secando, abriendo el pelo por la acumulación de pintura.
Por tanto, como mucho coge pintura solo hasta la mitad del pelo.
Insistimos en lo recomendado anteriormente, a la hora de aplicar la pintura con el pincel es mejor hacerlo en varias capas finas que una gruesa que pueda dejar “pegotes” en la superficie.
De esta manera podrás ir viendo la progresión y siempre podrás aplicar más color si es necesario.
Con estos consejos podrás comenzar, recuerda, paciencia y pulso. Esto es divertido, ¡tómatelo con calma y a por todas!




