Haqqislam, el nuevo islam, es una potencia menor, que posee un único sistema planetario, bourak. Apartándose de los fundamentalismos, haqqislam basa su cultura en un islam de carácter humanista, filosófico y en continuo contacto con la naturaleza. La ciencia biosanitaria y la terraformación son las mejores bazas de haqqislam, que cuenta con las mejores academias de medicina y planetología de la esfera humana.

INFANTERÍA DAYLAMI

La Infantería Daylami está formada por milicias guerrilleras reclutadas entre las provincias tribales de Iran Zhat Al Amat. Los Daylami no reciben instrucción militar reglada porque ni la quieren, ni la necesitan. La casta guerrera de cada clan se ocupa de preparar a sus jóvenes. Como consideran una ofensa que sean otros los que se ocupen de defender sus hogares, el estado haqqislamita les permite tener sus propias unidades territoriales.

Los Daylami sólo piden un poco de acción de vez en cuando, para que todos sus jóvenes reclutas puedan convertirse en miembros de pleno derecho del clan. La reputación de belicosos de estos guerrilleros montañeses se ha cimentado en un largo historial de campañas militares tanto al servicio de la Espada de Alá, como en apoyo de operaciones secretas del Hassassin Bahram.
HASSASSIN BARIDS

El poder de la Sociedad de los Asesinos radica en el hecho indiscutible y probado de que no se
puede estar a salvo de ellos. No hay una estrategia de defensa que sea realmente efectiva, porque los Hassassin no tienen necesidad de ruta de escape: para estos expertos asesinos su propia muerte es una posibilidad siempre asumida. No hay lugar seguro en el que ocultarse, puesto que para los Hassassin no hay obstáculos ni barreras infranqueables. Los Hassassin operan entre nosotros libremente y a placer, acercándose a sus víctimas sigilosa e inadvertidamente, sin importar dónde se hayan refugiado. Y en una sociedad como la actual, que se mueve más por las redes de información que físicamente, es imprescindible para los Hassassin disponer de capacidad de ciberactuación. Por tanto, no es de extrañar que la secta disponga de acólitos especializados en operar en la esfera de datos. El apelativo que reciben estos Hassassin es Barid, “mensajero”, ya que son los encargados de entregar el mensaje de que cualquier amenaza a la Búsqueda del Conocimiento se paga con el precio más elevado. La tarea de los Barid es rastrear el movimiento de sus objetivos a través de la esfera de datos, mapeando toda su actividad en la red como documentación de referencia y datos de inteligencia para los demás operativos de la Sociedad Hassassin. Pero la verdadera labor de los Barid, aquella en la que realmente destacan, es el cibercombate, la neutralización de ciberamenazas y de elementos hostiles que actúan a través de la red.

Fieles al estilo de la secta, los Barid son ciberasesinos que eliminan a sus objetivos con fulgurantes ciberataques que fríen sus cerebros y sistemas en un brillante destello de destrucción. Porque una muerte repentina y espectacular es el sello característico de la Sociedad Hassassin, sin importar si se trata del mundo real o de uno virtual.
HASSASSIN LASIQS

Los Lasiqs son el largo brazo ejecutor de la secta Hassassin, sus especialistas en muerte a distancia extrema. Paciencia, vista aguda, pulso firme y una férrea convicción moral en los objetivos de la organización son las cualidades requeridas para convertirse en un Lasiq. Designados para operaciones de asesinato, pero sólo cuando las circunstancias no permiten enviar a un Fiday, seguirán a su objetivo, determinarán sus rutinas y lo neutralizarán de manera limpia desde una gran distancia, sembrando el miedo y el sentimiento de impotencia en los corazones de todos aquellos que le rodeaban.

Pero los Lasiqs también son los observadores de la organización. Su función es vigilar y supervisar, y si algo sale mal, intervenir con mortal precisión. En misiones de apoyo, su función es asegurar la viabilidad de una operación y la salida segura de los agentes implicados, despejando mediante fuego preciso y letal sus vías de escape. Acostumbrados a operar en entornos urbanos, y a enfrentarse a situaciones tácticas con múltiples objetivos, han desarrollado un método operativo que enfatiza la movilidad antes que el camuflaje, cambiando de posición tras varios disparos, para crear una atmósfera de caos y confusión. Los Lasiqs ejemplifican y personifican la vieja máxima del francotirador de élite: “Un disparo, una baja” y disponen del armamento necesario para ello. La secta Hassassin ha puesto toda la maquinaria biomédica haqqislamita al servicio de sus siniestros propósitos. Ningún impacto provocado por un Lasiq hiere, todos matan, de manera tan directa como definitiva.
HASSASSIN NADHIR

En la Sociedad Hassassin te lo enseñan todo sobre matar, matar en combate, matar a sangre fría, matar en cualquier circunstancia, pero, sobre todo, matar con una convicción absoluta. Porque no hay arma más peligrosa, no hay la hoja más afilada en el arsenal Hassassin que su doctrina, aquélla que los dota de una resolución inquebrantable y los capacita para cumplir la misión y eliminar a su objetivo a toda costa y sin la menor vacilación. Y si hay un buen ejemplo de esto son los Hassassin Nadhir, los heraldos, emboscadores invisibles que ejecutan a sus objetivos a distancia.

Se adentran en tierra de nadie sin que nadie los perciba, en busca de la mejor posición de tiro, localizan a su objetivo y lo mantienen en la mira de sus armas hasta recibir luz verde y poder abatirlo. Hace falta mucha templanza y falta de escrúpulos para quitar una vida de esa manera, pero a un Nadhir, como a cualquier otro Hassassin, nunca les tiembla el pulso, nunca les falla su determinación. Una vez se les asigna un objetivo, su destino está sellado. Son los elegidos del Anciano de la Montaña, invisibles e inalcanzables, envueltos en misterio y protegidos por el señor del misterio y los secretos. Los heraldos de la Sociedad Hassassin.
HASSASSIN BOKHTAR
La sexta Sutileza, Ikhfa, es la de la persona-medicina, aquélla que sabe
cómo sanar pero también cómo matar rápida y compasivamente. Es la
Sutileza que permite identificar las debilidades en cualquier persona o
sistema y repararlas o explotarlas. Es la habilidad crítica del operativo
encargado de salvar la misión y de aquél al que Alá mismo puede
encomendar la salvación de la propia Búsqueda del Conocimiento.
Hassassin Husam Yasbir. Subha, clase de instrucción
general Hassassin, impartida en un punto indeterminado
de Alamut, Iran Zhat Al Amat, Bourak.


No reciben este nombre en vano, las Hassassin Bokhtar son Hassassin completas que forman parte del Círculo Interno de la Sociedad Hassassin, recibiendo órdenes directas del Anciano de la Montaña. Equipadas con una armadura servopotenciada para maximizar sus habilidades, y sin Petaca para no poner en peligro los secretos de la secta Hassassin, las Bokhtar suelen ser enviadas a operaciones en solitario cuando la situación es crítica pero no hay capacidad o posibilidad de enviar a un grupo operativo. También pueden funcionar como unidad de élite integrada en un grupo operativo si se estima que las perspectivas de que la misión no llegue a buen puerto son elevadas. Otros perfiles que las Bokhtar pueden asumir son los de unidad de despliegue rápido, normalmente como unidad de refuerzo a un equipo ya desplegado, momento en el que hacen buen honor a su apelativo de “salvadoras”, sin que importen las fuerzas a las que tengan que enfrentarse. Porque no hay nada que arredre a las Bokhtar: ellas ya han pasado por el infierno y están preparadas para morir de nuevo si es necesario. Para ellas no existe el miedo a la muerte, ya han muerto antes y han sabido volver mejoradas. Las Bokhtar son la encarnación de la respuesta a la pregunta de ¿qué es lo que forja el crisol de una experiencia semejante? ¿Ángeles o demonios? La Sociedad Hassassin te responderá que son ángeles, pero sus víctimas te asegurarán que son demonios.
¡Hazte con Operation Blackwind en pre-compra hasta el 8 de Agosto y llévate de regalo la miniatura exclusiva de Pandora, la Iaotramantis de la Falange de Acero!





