El Padre-Inquisidor Mendoza, el cruzado de la Fe, la llama del Señor que castiga con su fuego a malvados e impuros. El terror de aquellos que albergan maldad en sus almas, la pesadilla de los pérfidos e impíos. El soldado de Dios que nunca se equivoca porque lleva a Jesucristo en su corazón y porque la suya es una labor justa y necesaria. El campeón del HexaDome y también del frente de Paradiso, el gran defensor de la cruz y de la Iglesia que ha arriesgado la vida cientos de veces por todos nosotros y ha librado a la Esfera de las peores amenazas que ésta haya tenido que afrontar. Ése es Mendoza, la llama de la verdad.
Suena bien, ¿verdad? Pues claro que suena bien. Esta presentación es una joya del marketing, un auténtico gancho de espectadores… y también una verdadera sarta de mentiras. Nada de eso es cierto y si alguien lo sabe bien soy yo, al fin y al cabo no dejo de ser el mismísimo Mendoza… o al menos la parte de él que hace las cosas por las que lo admira todo el mundo.

No, yo no soy el que salta al HexaDome, ni el que concede entrevistas, firma camisetas, rueda holoproducciones ni vive bajo los focos y disfruta de las mieles de la fama y el éxito. Yo sólo soy el que rueda sus escenas peligrosas, tanto en la ficción como en la vida real. Soy su doble, su especialista, el que hace el trabajo duro y luego se aparta para que aparezca él y se lleve el mérito. Pero… ¡Hey, ésa es la vida del especialista! Así que, por favor, no pienses que me estoy quejando, hago mi trabajo, me pagan bien y tengo un buen seguro con contrato de recuperación de Petaca y Resurrección garantizada en un mínimo de cinco años. De lo mejorcito que te puedes encontrar en el mercado, cuenta Platinum, al mismo nivel que un alto cargo corporativo. A cambio, yo sólo tengo que arriesgar la vida con estilo para que él no quede mal y a vosotros os inunde la adrenalina al verlo y, sobre todo, al sentirlo. Sí, porque aquí la clave son las sensaproducciones. Las holopelículas son fáciles, sólo necesitas el presupuesto necesario para recrear virtual y computerizadamente cualquier entorno, ambiente o amenaza que sea indistinguible de la realidad. Pero las sensaproducciones son un asunto completamente distinto. El espectador va a sentir lo mismo que el actor, así que no puedes permitirte recrear el acantilado en postproducción, tiene que estar ahí, junto con el megacocodrilo esperando en el agua con las fauces abiertas, porque el espectador ha de sentir el tirón de la gravedad, el aire en su cara, el impacto contra el agua y los colmillos de ese monstruo rasgando las ropas del protagonista. Y ningún productor quiere perder a su estrella rodando esas escenas, ni mucho menos que el espectador note el miedo del actor. Para eso necesitas un especialista, alguien capaz de sobrevivir a la escena y de no tener miedo mientras la rueda… alguien como yo. Sí, seguro que reconoces la escena, es de “Escape de Paradiso 2”, y sí, era yo el que la filmó. Ese día, el Mendoza que tú conoces estaba de gira promocional.

Aunque tampoco quiero que creas que el Padre-Inquisidor Mendoza es un moñas, ni mucho menos. Ya lo has visto en el HexaDome, es un tío duro que sabe luchar y hacerlo con estilo y espectacularidad, que es justo lo que se necesita en Aristeia! Seguro que podría aparecer en medio del frente de Paradiso, liderar con éxito una carga para tomar una posición, sorteando el fuego enemigo y sobrevivir a pesar de haberse arriesgado lo indecible para servir de ejemplo tanto a las tropas como a todos aquellos que lo vieran después en la pantalla de su comlog. Es más que probable que lo lograra, pero nunca lo sabremos, porque ningún ejecutivo de ninguna cadena permitirá que su gallina de los huevos de oro se arriesgue de semejante manera, por muy bueno que ello fuera para la marca “Padre-Inquisidor Mendoza”, para la cadena y para la Iglesia NeoVaticana, que es uno de sus mayores accionistas. Pero un doble, un especialista, ésa es otra cuestión.
Siendo sincero, no resulto barato: he sido biomodificado para poder lucirme en pantalla y también para mejorar mis capacidades de supervivencia, además de para parecerme al Mendoza del HexaDome. Puedo hacer lo mismo que él héroe de Aristeia! por mucho menos dinero y mucho menos riesgo de inversión, y por eso me quieren y no por otra cosa. De todos modos, yo no soy actor. Me contrataron por mi pasado como operativo Índigo en las fuerzas especiales del Aparato Militar Panoceánico, y por mi capacidad para no tener miedo al rodar las escenas peligrosas. Esto es lo más importante en una sensaproducción, el público debe sentir el subidón de adrenalina cubriendo cualquier otra sensación, y eso es algo en lo que soy muy bueno, en no pensar en las consecuencias de lo que estoy haciendo. Pero actuar es algo que me sobrepasa, no es lo mío. Cuando aparezco en público tengo siempre a un equipo de Marketing y Relaciones Públicas de la cadena susurrándome al oído qué es lo que tengo que decir, a quién tengo que sonreír, lo que tengo que hacer y cómo comportarme para parecerme al Padre-Inquisidor Mendoza que todos conocen. Y cuando por cualquier motivo se corta esa conexión, ahí es cuando empiezo a sudar y a sentir el miedo que no sufro ni en combate ni rodando las escenas absurdamente peligrosas de las sensaproducciones de Mendoza. Auténtico pánico, ¡vaya que sí!
Afortunadamente, la cadena suele evitar ese tipo de situaciones, a mí me mandan a un punto del frente que ha sido preacordado con el Alto Mando, hago mi aparición en el momento preciso, le zurro a los malos, suelto un par de frases promocionales, y desaparezco con ayuda de un equipo de exfiltración corporativo porque, tal y como se dice en Escape de Paradiso 3, “el Padre-Inquisidor Mendoza no busca agradecimientos ni recompensas, es un hombre con una misión encomendada por Dios y su cumplimiento es lo único que le satisface”.
No hay duda de que la mía es una tarea peligrosa, muy peligrosa, porque, para lograr el mayor impacto promocional posible, Mendoza ha de ser visto en lo peor del combate, emprendiendo tareas tan heroicas como inimaginables, igual que en el HexaDome o en cualquiera de sus Mayaproducciones. Ése es mi trabajo, saltar al peligro de cabeza. Pensarás que estoy loco, pero, en realidad, no es para tanto. La cadena me ha garantizado que recuperarán mi Petaca y me encarnarán en un Lhost mejorado para que pueda volver y continuar trabajando cuánto antes, así que no hay nada que temer… Aunque, he de admitir que me preocupa un poco saber que no soy el primero en ocupar este puesto, que ha habido otros dos antes que yo. “¿Qué ha sido de ellos?” me pregunto a veces. Por lo que he podido entender a partir ciertos comentarios e insinuaciones, ninguno lo dejó para disfrutar de un apacible retiro, eso quiere decir que murieron haciendo su trabajo, que es el mío, y seguro que esos dos también tenían una cuenta Platinum de Resurrección. Así que, si no los han reencarnado en un nuevo Lhost, si han tenido que contratarme a mí, eso quiere decir que no los pudieron recuperar porque no quedaba nada que poder recuperar… Si te soy sincero, no es un pensamiento agradable, pero es lo que justifica mi sueldo tan elevado y todos los pluses de riesgo que me pagan.

Ejércitos: PanOceanía / Órdenes Militares
Sólo durante el Pre-Order de Órdenes Militares se incluye la miniatura exclusiva del Padre-Inquisidor Mendoza, figura completamente nueva y nunca vista antes. No te lo pienses más y consigue esta poderosa y carismática Infantería Pesada.





