Allá por los primeros tiempos de Infinity, cuando aún estábamos testeando las reglas de la primera edición, mucho antes de que el wargame saliera al mercado, teníamos ya la regla de Botín con su tabla, que incluía un resultado de Moto. Botín siempre ha sido una regla divertida, pero por aquel entonces aún lo era más, y todo gracias a uno de nuestros testers, gran aficionado alinear siempre uno o dos Cazarrecompensas. No había partida en la que no rezara a dioses paganos para que al menos a uno de sus Cazarrecompensas le tocara la moto, y las pocas veces que esto ocurrió sus gritos de triunfo se pudieron oír en kilómetros a la redonda.

Finalmente, no sería hasta N3 en que aparecerían los Cazarrecompensas en nuestro wargame. No obstante, la tabla de Botín se había mantenido con pocos cambios a lo largo de las sucesivas ediciones de Infinity, de manera que surgió la posibilidad de sacar un Cazarrecompensas en Moto.
Por aquel entonces necesitábamos un producto que se convirtiera en la versión de catálogo de una figura exclusiva –la Cazarrecompensas con Fusil de Francotirador–, que algunos afortunados poseerán, para envidia de muchos. El problema con el que nos encontramos fue que aquella versión exclusiva era tan fabulosa que poco podíamos hacer para sacar una nueva figura que mejorara la anterior.
Viendo las opciones de armas disponibles tanto por perfil como por la tabla de Botín, alguien señaló la moto como una posibilidad. Era un alternativa un tanto “nicho”, pues como figura resultaría demasiado específica y poco versátil. Pero como la Cazarrecompensas iba vestida con un mono completo con refuerzos, que recordaba un tanto al de un motorista, parecía que encajaría bien por estilo. Así que nos liamos la manta a la cabeza y planteamos hacer una prueba poniéndola sobre una moto.
De todas las opciones de moto que teníamos diseñadas y esculpidas por aquel entonces, optamos por la de la primera versión de Pentesilea, que disponía de una moto de estilo deportivo y futurista que nos encantaba. El resultado nos gustó tanto que se llevó el OK como producto para el catálogo. Una decisión arriesgada debido a su carácter de opción nicho, pero a la que la comunidad respondió con entusiasmo, convirtiéndose en una figura que siempre ha disfrutado de la aceptación del público.
Ésta podría haber sido toda la historia de esta figura, sino fuera por la llegada de N4. Con la nueva edición se buscó simplificar el juego, eliminando situaciones innecesariamente complejas. Una de las habilidades afectadas por la revisión hecha por N4 fue, precisamente, Botín. Entre los cambios sufridos por esta habilidad se encontraba la desaparición de la palabra “Moto” de su tabla. Dado que una Moto suponía un cambio en el Atributo de Silueta y otros cambios asociados con el Perfil de Unidad, difíciles de listar en una tabla, cambios que, además, podían generar dudas en cuestión de timing de juego, se prefirió optar por esta solución, que simplificaba el juego. De tal manera, en N4 la palabra “Moto” desaparece del texto de la tabla de Botín, y lo único que se menciona es el valor de MOV que proporciona ese resultado en la tabla.

Lamentablemente, esta solución hacía que la miniatura de la Cazarrecompensas dejara de tener validez oficial en juego, al menos a nivel competitivo. Es cierto que la flexibilidad de las reglas de proxies del sistema de juego organizado de Infinity le abría un hueco para ser jugada, y en partidas casuales seguía siendo perfectamente válida, por supuesto. No obstante, aunque esto era algo que los veteranos tendrían muy claro, no lo sería tanto para para los jugadores noveles. Así que sólo cabían dos opciones para nosotros: o se descatalogaba, o se le encontraba un encaje con las reglas de N4. 
La primera opción, que se valoró en firme, acabó siendo descartada porque nos daba mucha pena descatalogar otra figura estupenda, especialmente cuando no estaba previsto según nuestras necesidades de volumen de catálogo. Pero también porque queríamos evitar que los jugadores que ya la tenían la perdieran la opción de poder jugarla. Esto nos conducía de cabeza a la segunda opción, para la que optamos por un planteamiento lateral: en vez de modificar regla alguna, resultaba más sencillo plantear un nuevo perfil. No obstante, por cuestiones de funcionalidad de Army, era más adecuado que dicho perfil estuviera separado de los Cazarrecompensas originales, y que ya incluyera la Moto.
La cuestión entonces era ver si dicho perfil encajaba con el juego, cómo se integraría y si resultaría desequilibrante o no en términos de Listas de Ejército para el wargame. No era ésta una cuestión baladí, y de hecho se trataba de una línea roja que, si veíamos que se cruzaba, supondría la descatalogación de la miniatura, opción que preferíamos antes que dañar el equilibrio del juego. Una vez se testeó y se vio que no era el caso, se le dio luz verde y se le creó su propio texto de trasfondo e insignia.
A nivel de trasfondo, tener unos Cazarrecompensas motorizados no suponía problema alguno, y encajaba perfectamente con el ambiente urbano de estas tropas y con su historial. ¿Quiénes mejor para disponer de una moto que aquellos que cazan y persiguen a criminales tan peligrosos como escurridizos?
A nivel de listas, por simplicidad, se sumarían a todos aquellos ejércitos que ya dispusieran de Cazarrecompensas Autorizados, con opciones de Fireteam: Dúo donde su Disponibilidad lo permita y con el ojo puesto a mejoras de cara al futuro.

Sin embargo, por cuestiones logísticas y de agenda, no se podía introducir este nuevo perfil con la salida de N4, de manera que nos lo guardamos para el momento en que la logística estuviera ya de nuestra parte. No fue una decisión difícil, pues también nos gusta guardarnos alguna baza para el futuro, e ir sacando novedades de manera gradual y no únicamente ligadas a libros, de modo que el juego se mantenga vivo y dinámico durante todo el año y no que se vea atado únicamente al gran evento anual que corresponda.
Es cierto que, a nivel de producto, se trata de una miniatura ya existente, pero desde un punto de vista de juego es una novedad que ofrece un perfil nuevo, disponible para todo aquél que quiera probarlo. Un perfil que, además, otorga a todos aquellos jugadores que ya disponían de esta miniatura la opción de poder jugar con ella sin tener que esperar a un resultado afortunado en el dado, ni tener que rezarle a dioses paganos, tal y como hacía nuestro tester. Y con un perfil disponible también cabe la posibilidad de que, en el futuro, saquemos otra miniatura de esta nueva unidad, pero eso dependerá en buena parte de la respuesta de la comunidad de jugadores. Es decir, de todos vosotros. Mientras tanto, ¡a quemar rueda!





